27.3.25

La izquierda tiene tajo. Pero no existe capacidad y sí mucho cansancio



En algún momento la izquierda europea, y tras ella la izquierda mundial en su conjunto por simbiosis, tendrá que admitir que primero: el comunismo marxista y luego el socialismo del siglo XX se han ido hundiendo y desapareciendo poco a poco y que se necesita una Nueva Izquierda que se edifique sobre unas filosofías que identifique el nuevo mundo, la nueva sociedad del siglo XXI. 

Segundo: que empiece a plantear ideas que les sirva a la actual sociedad y les resuelvan los actuales problemas que son nuevos como son nuevas las tecnologías que han ido llegando y las formas de comunicar y entender el nuevo siglo.

No es posible ya mantener ni el discurso, ni el idioma, ni los libros ideológicos del siglo XX desde la izquierda del siglo XXI aunque las necesidades sean las mismas. 

Podemos seguir leyendo las filosofías, pero hay que adaptarlas a los nuevos tiempos o no serán capaces de lograr ser atractivas y capaces. 

No sirven los mismos caminos para alcanzar diferentes metas, hay que cambiar las mochilas con las que ir avanzando. 

Tenemos los mismos problemas que hace un siglo, pero desde la izquierda se nos han perdido en el camino las formas de llegar a las soluciones.

Tenemos más pobreza, más indignidad laboral en gran parte de Europa y junto a ella en casi todo el mundo occidental sucede lo mismo, y hay peligro de que vayamos a peor pues no hay una ideología económica y social que contrapesa al clásico conservadurismo de las élites poderosas, que saben manipular muy bien no para poner en funcionamiento un Capitalismo Humanos, sino que solo piensan en un Capitalismo de Laboratorio.

La izquierda europea, y la española también (sin duda), ha perdido la velocidad y frescura y cree que ha perdido incluso el horizonte en donde estaba antes la meta hacia la que dirigirse. 

Eso supone que la sociedad que necesita resolver sus problemas haya dejado de creer en la vieja izquierda, y como la débil sociedad necesita ser amparada, busca en otros espacios políticos sus soluciones, las soluciones a "sus" problemas. 

¿Y cuáles son esos “otros" espacios políticos? La respuesta es compleja y nada positiva. En esto sí recomiendo leer libros o hemerotecas. Me da reparo dar la respuesta fácil, viendo lo que vemos todos.

En el siglo XXI y a diferencia de lo que creen algunos colectivos sociales, el principal campo de ideas y reformas, de respetos a lograr y modificar, no se da (solo) en los espacios femeninos o inclusivos, sino en el de la Pobreza (como siempre) y la desigualdad de TODAS LAS PERSONAS.

Sin duda la mujer debe alcanzar un respeto máximo y los colectivos LGTBI también —pero sin ninguna duda en esto—, debe venir por decantación a través de las soluciones desde otras ópticas hacia TODOS los grupos de la sociedad que lo necesitan y que son muchos.

La Lucha de Clases se ha ido convirtiendo en Lucha de Grupos (con perdón) afines de esa Clase Dominante que gobierna los partidos actuales de la izquierda y que no siempre parecen ver la auténtica barbaridad que se da en colectivos de personas de todo tipo, a los lados de lo que desde la izquierda creemos defender como causas principales. 

El Humanismo se ha ido perdiendo, somos personas, y la pobreza se esconde cuando no hay soluciones. 

Confundimos Humanismo con Iglesia, sin pensar que tal vez el Humanismo sea simplemente una cuestión filosófica de humanos. Pero queda mejor jugar a manipular, engañándonos todos. No interesa el humanismo ilustrado, simplemente. 

¿Queremos ver situaciones indignas de personas que viven en la calle cada vez en más número, que comen o duermen en situaciones indignas? Son personas. Como todas. Están en nuestras calles pero no las queremos ver. 

Preguntar an la Cruz Roja o en algunas parroquias. Salgamos a pasear por zonas concretas de todas las ciudades. ¿Zaragoza, Madrid, Barcelona, Málaga?

Pero pensemos en los problemas más importantes que permaneces callados

 ¿Cuántos suicidios se producen cada día en España? ¿Cuál es el motivo?

 ¿Por qué crece de verdad el fenómeno de la ocupación de viviendas vacías propiedad de los bancos?

 ¿En qué situación están hoy los Servicios Públicos en España en relación a 10 ó 20 años atrás?

 ¿Quién controla el mercado de las diversas drogas que destroza jóvenes desocupados?

 ¿Qué futuro les espera a los jóvenes que hoy no tienen trabajo ni posibilidades de emanciparse, o que no quieren estudiar pues les hemos convencido de que no merece el esfuerzo?

Claro que… con estos pocos problemas y que nos afectan a todos cuando se convierten en excesivamente numerosos y creciendo, tenemos suficiente. 

Hay varios más, que son muy importantes y permaneces soterrados. Pero en cambio llenamos las páginas de los periódicos o los minutos de la televisión distraídos con otros temas, perfectamente creados para que nos dediquemos a ellos. Hablamos de otros temas en las Redes para hacer Bilis y quedar distraídos.

Que en Zaragoza dediquemos páginas a quejarnos de la barbaridad de borrar la figura del CHE como ejemplo del año 2022, es una realidad tramposa en la que caemos todos desde la izquierda, mientras nos callamos que durante más de un año el mismo Ayuntamiento ha tenido a los zaragozanos que son Personas Mayores sin poder acceder a sus Centro de Convivencia y nadie se ha quejado de eso y de posibles alternativas. 

¿Hablamos de la Ley de Dependencia y su lentitud? 

¿Hablamos de la asistencia de enfermería de la Seguridad social que se ha perdido durante más de un año entre Personas Mayores y Crónicos?

¿Por qué desde la izquierda zaragozana se cree que es más útil intentar pelearse con el PP o VOX por insultos, y no hemos querido/sabido defender a las Personas Mayores (por poner un ejemplo de un ciento) modificando las formas y modelos de Residencias, o creando un acceso a la vivienda que sea posible, o haciendo desaparecer los trabajos basuras, o los desmanes en los cambios de precios en productos básicos?

Nota: Texto de finales de 2021

Ajovin

¿Quién carajo dominará el mundo del Siglo XXI? Opinión de 2021


Durante la historia que conocemos tenemos constancia de diversos países o civilizaciones que han ido dominando el mundo de forma cambiante. Ser la Primera Potencia en el mundo no es garantía de nada, simplemente es cuestión de tiempo el que dejen de obtener beneficios descontrolados para su territorio y alguien se les apodere de su privilegiada posición estratégica en el mundo.

Sabemos que los asirios, los griegos y los fenicios, los egipcios, los romanos, los bárbaros de Centro Europa, los ingleses, los españoles, los portugueses, los franceses de Napoleón, los alemanes de Hitler, el Japón que también lo intentó, los EEUU, la Rusia más puramente comunista o ahora posiblemente China han ostentado el poder preponderante sobre la tierra. 

Nada está seguro ante la eternidad, por eso no sabemos bien quien detentará el poder máximo a finales de este siglo XXI, o incluso a mediados de este siglo. Y quien tiene el poder modifica el mundo y sus futuros.

Sospechamos que ya los EEUU están en declive por diversos motivos y constatamos que tras el 11S ya no ha sido la máxima potencia del mundo pues demostró sus debilidades y además sus incapacidades para resolver los problemas máximos que le afectaban en su corazón identitario. 

La salida de Afganistán ha sido la guinda que ha colmado la tontería de un gigante con pies torcidos y llenos de callos. Algo similar a lo que le ocurrió a la URSS tras la caída sin control del Muro de Berlín. Pequeñas cosas mal diseñadas provocan derrumbes espectaculares de países que empezaban a ser de barro.

Es curioso que una pandemia que surge sin claridad en China se haya convertido en el punto de apoyo sobre el que hace palanca el Sudeste Asiático con la misma China a la cabeza. 

Es la suerte del ganador, o la inoperancia del perdedor. Cuando algo muy importante no se lidera, acaba destrozándote las ideas y obligándote a caer al suelo. Casi siempre es así.

Algo similar ha sucedido con la Europa que quería avanzar a trompicones y que se encontró en el camino con el Brexit y ahora observa con el rabillo el Polexit de Polonia y otras aptitudes vecinas muy preocupantes. 

Para liderar el futuro hay que saber trabajar muy bien los presentes, y Europa no está sabiendo leer bien la partida con los populismos del Este de Europa que huyen del comunismo viejo a costa de querer abrazar la extrema derecha y el nacionalismo cerrado.

Mientras tanto China observa, Pakistán juega sus peones en Afganistán, la India intenta ocupar posiciones afines, y entre Europa y Asía o África crece y se asienta una Turquía con ganas de tener el candado y la llave de una zona que es el Eje de medio mundo. 

Posiblemente a Turquía le importe tres huevos pertenecer a la Europa Unida, pues lo que ella quiere, o lo que desean algunos de sus dirigentes es ser la dueña de un espacio primordial que de aire a la Europa vieja hacia las zonas hoy todavía muy conflictivas pero que son las puertas hacia posiblemente movimientos estratégicos mundiales que hagan girar el punto del foco desde los EEUU y se quiera mover hacia Asia y África, en búsqueda de materias primas, de trabajo barato, de nuevos mercados, de nuevas religiones viejas.

Es muy posible que el cambio de líder mundial no sea para tanto, y quede solo como algo geográfico, y otro poco como cultural y religioso. 

Da la sensación —todavía parcial— de que la sociedad asentada sobre el Cristianismo se está agotando, y que si bien vemos al islamismo como una religión más retrógrada en libertades y posibilidades en el desarrollo de las personas, sea la que al final logre imponerse en el Nuevo Orden Mundial. 

Posiblemente no tanto un islamismo radical como un islamismo cultural que sepa aunar el modernismo y la tradición y religiosidad, aupando valores que ellos saben cuidar desde otras ópticas a las nuestras, como son la familia, el papel financiero y del dinero en la vida de la sociedad, el del consumo o el de las reglas y tradiciones seculares.

Nosotros, desde el mundo occidental, nos hemos acostumbrado en el último siglo a ir cambiando normas cada pocos años. Nos hemos acostumbrado tanto a esos cambios que incluso cambiamos o modificamos los cambios cada pocos años. 

Somos incapaces de admitir y comprender que tal vez una modificación de calado en la sociedad debe estar varias décadas en funcionamiento antes de intentar otra modificación. Hay que asumir y comprender que hay velocidades para todo, incluidas para las mejoras sociales importantes. 

Si aceleramos los cambios sobre los cambios, en realidad estamos restándole valor a lo conseguido y abriendo la puerta a que haya más cambios y no todos tienen que ser en la misma dirección.

Y en esto, hay culturas que no son partidarias de modificar constantemente sus tradiciones, y eso aunque a veces suena a en parte negativo, hay que analizarlo con calma, pues a veces funciona muy bien y todo es medible y revisable, incluido el no revisar casi nada. Suena a conservadurismo duro, pero a veces también puede sonar a sentido común en defensa de lo conseguido.

Ante la pregunta del principio: ¿Quién dominará el mundo del siglo XXI? la respuesta puede ser directa y poner encima el nombre de un país actual. 

Es posible que no sea tan sencillo y que el cambio de paradigma o modelo de liderazgo mundial sea más hacia otro tipo de culturas, de sociedades, de zonas de influencia con otros marcos mentales de sociedad. 

Y aquí pueden entrar China, Japón, India o Pakistán, pero también Turquía o un nuevo modelo de sociedad que sepa inventar un sistema económico diferente al capitalismo salvaje y al comunismo de libro sin ser la famosa Tercera Vía del socialismo humanista. No estamos hablando de cinco años sino posiblemente de 30 ó 50 años.

No hay tanta diferencia entre las cuatro religiones más utilizadas en el mundo. Y la cuarta no es el judaísmo sino el secularismo, los más de 1.200 millones de personas que dicen NO tener ninguna religión. 

Cristianismo, Islamismo y Budismo / Hinduismo como los tres pilares diferentes que sujetan similares filosofía de vida. Incluso podríamos decir que los seculares en gran medida abrazan también el humanismo similar en todas ellas.

¿Entonces… parezco plantear que el mundo retomará hacia las religiones, volverá a girar la cabeza hacia el espiritualismo? 

No, el dinero y las armas, el poder… seguirá siendo el motor que moverá todo. 

Pero incluso el Poder con mayúsculas necesita estar sentado sobre una concepción determinada de la sociedad global, sobre unas reglas de juego. Posiblemente para saltárselas. Y hay que recordar que el poder de la espiritualidad es brutal en los seres humanos, se llame como se llame.

Lo que quiero plantear es que para ser dominante tienes que tener enemigos a los que dominar. 

Para ser el dueño del mundo, tienes que tener contrincantes a los que intentar ganar, hay que tener una mano izquierda para demostrar que la mano derecha es mas hábil. 

Para que Europa y los EEUU pierdan su poder mundial, hay que poner delante otro tipo de sociedades que nos dominen con planteamientos distintos, claramente diferentes.

¿Y se podrá dominar el mundo, cambiar de Jefe Mundial sin una guerra cruenta?.

Pues eso lo podríamos dejar para otro capítulo, pero posiblemente y como estamos viendo en las últimas décadas —que motivos no han faltado para que pudiera comenzar una III Guerra Mundial— las próximas guerras serán diferentes, pues de todas las anteriores se aprende a intentar no cometer los mismos errores.

Nota: La imagen es de la serie 'Momentos decisivos' de Netflix sobre el 11S

Nota2: Este texto lo escribí en septiembre de 2021. Hoy muchas de esas preguntas ya van teniendo respuesta.

Ajovín