Queridos colegas, toca rebelarse. Bueno, más bien toca tomar conciencia si somos adultos y rebelarse si sois jóvenes.
El sistema económico ha conseguido en España lo que parece imposible, que se incorpore en las últimas décadas la mujer al mundo laboral y lo haga gratis. Antes con un miembro de la familia trabajando se sobrevivía en el matrimonio, ahora con los dos componentes dormidos y cansados se sueña con la hipoteca, los hijos que no se pueden tener, los abuelos que se ponen enfermos, el jefe que es un cabrón pero hay que joderse o lo caras que están las borrajas.
Es un milagro económico, no hay duda.
Antes la formación era escasa pero era la que había y con ella te tenías que lidiar los aumentos a costa de poner jeta y ser mejor que el colega de al lado. Ahora se trabajan más horas, peores horarios, los colegas de mesa son tan listos y preparados como tú, y si quieres ascender tienes que esperar a que se jubile el viejo ese que no sabe inglés.
Mal vamos cuando ni los jóvenes apoyan la jubilación anticipada para que les dejemos sitio en las empresas.
Hoy se cobra muy poco sueldo si lo comparamos con Europa, si lo comparamos con la cesta de la compra, si lo comparamos con las deudas inevitables que tendremos que adquirir en nuestra vida. Pero en cambio nos creemos que vivimos en un buen país, lleno eso sí de restaurantes llenos, porque de lo que no hay duda es de que hay familias que superan en mucho los 2.000 euros al mes.
Nos mienten cuando nos dicen que la competitividad pasa por los sueldos bajos o si no, viene la deslocalización (que debe ser un monstruo del siglo XVIII) y se te come. En otros muchos países de nuestro entorno económico no se plantean esto, saben afrontar los retos con I+D+I o con sistemas económicos ajenos a tener que ser todos trabajadores de la construcción, limpiadoras de hoteles, trabajadores manuales de cadenas de producción o camareros de turistas. ¿Alguien se ha preguntado porque no vienen inmigrantes a España desde Francia, de Alemania, de Irlanda, de EE.UU., de Japón, de Australia, de Canadá o incluso del México rico?
Claro, porque sus sueldos son mucho más altos allí, sobre todo si son gente formada. Entonces para poder sobrevivir ¿tenemos que adaptarnos a los sueldos de los países que nos mandan mano de obra barata y sin condiciones laborales como las conseguidas por nuestros abuelos?. Exportamos mano de obra a muchos países de Europa o de América, casi todos los españoles que hacen su Erasmus en otros países se los quedan porque son muy válidos. ¿Y eso enriquece o empobrece a España? ¿Somos conscientes que estamos abocados a la desaparición como país propio, que la raza “española” (de existir, mecachis lo que me obliga el Blog a decir) se va a acabar en breve porque ya no podemos tener hijos excepto que seamos del Opus?
Bueno, no pasa nada, en breve tendremos Elecciones Generales, alguien nos prometerá que el SUELDO MÍNIMO será de 800 euros y aplaudiremos con las orejas.
Es lo que tiene ser español, que somos muy sufridos y muy buena gente.
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