Lo que voy a escribir no les va a gustar casi con toda la seguridad, pero yo lo siento, a veces ir contra la corriente salpica.
No estoy a favor de las cárceles.
Claro no soy tan bobo de pedir su supresión, tienen que existir, para la reforma que yo acometería sería de tal calado, que tal vez sería insoportable de asumir. Está clarísimo además que nunca me nombrarán Director de Prisiones, aunque haya nacido en el barrio de La Magdalena lo cual ya da un punto.
Hoy tenemos ya sistemas para controlar a las personas que hacen absurdo mantener en la cárcel a un gran número de presos que prdrían cumplir el final de condena en su casa con un ahorro considerable para las arcas del Estado.

Julián Munóz es un caso escandalosamente triste, un ladrón nunca debe ir arrastrando su muerte o su salud por los tribunales. Centenares de presos preventivos por delitos económicos son llevados a la cárcel en una masificación sin sentido.
Magnificamos los delitos económicos en un sentido, que me gustaría que alguien me explicar algún día, alguien con conocimientos legales. Para mi ni se acercan de lejos los delitos económicos con los de sangre, los violentos o los sexuales.
Tenemos más de 65.000 presos, de los que según se publica, el 40% padece problemas de salud mental, un 8% muy importantes. La atención médica es…
El 64% de estos presos enfermos mentales están en la cárcel por delitos contra la propiedad (robos) y un 11% por delitos contra la salud pública.
Ayer decían 2 funcionarios de prisiones que todos los días se produce algún intento de conflicto serio en las prisiones españolas, en centros con un 175% de su capacidad. Y avisaban que todos estamos en contra de los delitos, a favor de meter en la cárcel al que se sale de la norma, pero que es imposible encontrar un sólo lugar en donde construir una cárcel, sin que se planteen problemas de gran tamaño.
Es todo tan sencillo como poner una pulsera que tenga en todo momento vigilada a la persona en un lugar determinado, con un movimiento controlado por un modem o por GPS. En España hay 3,000 presos con este sistema, pero que se debe ampliar urgentemente porque es más barato que crear más cárceles.
El sistema es sencillo lo que no impide que sea perfecto. Una pulsera o tobillera está conectado con el teléfono de su domicilio y si se separa más de una distancia programada salta una alarma en la comisaria que lo controla y que además sabe en todo momento en qué punto se encuentra para detenerlo.
Efectivamente puede romperlo, no con facilidad pero puede. Pero un preso al que se le da a elegir entre su casa y la cárcel, es muy difícil si se hace una selección correcta, que decida romper el sistema.
Los delitos de sangre y sexuales nunca deben acogerse a este sistema. Los reincidentes tampoco. Pero hay miles de seres humanos delincuentes, que estarían igual de seguros para la sociedad en su casa. Porque están quemados o porque ya nunca volverán a reincidir.
¿O alguien piensa que cuantos más años en la cárcel más buenos salen los presos? ¿alguien conoce qué sistema de reinserción se emplea en una cárcel para los delincuentes, que no sea pasar el tiempo y punto?