04 marzo 2008

Hemos prostituido la política

Hemos prostituido la política española y sin méritos de sus actores. Hemos convertido una nación monárquica en un República de mentiras, en donde parece que elegimos a un Presidente sin que se le vote, en donde unos mediocres líderes han conseguido a base de violencia verbal convencer a la ciudadanía que es ellos o el caos. Ya no es necesario pelear por la República de verdad, la hemos conseguido en medio consenso y sin modificar la Constitución.
Sin duda es un flaco favor al sistema político, sin duda la conversión de la política en una lucha entre dos partidos es una mala noticia con el sistema electoral actual, pero son los pasos dados por casi todos, y hay que asumirlos aunque no sean lo correctos.
Sin duda, alguno de los partidos pequeños lo han hecho mal. Pero sin duda también algunos de ellos lo han hecho muy bien.
Veo la imagen positiva del BNG, algún partido vasco que ha trabajado calladamente mucho por la paz o CHA en Aragón de la que no digo nada porque es mi partido.
Todos ellos, junto a algunos otros más, (culpable uno posiblemente por sus errores de la debacle minoritaria), van casi a desaparecer del Congreso y por ende de la política nacional.
La calidad de la clase política se va a resentir, tanto porque los actuales actores son malos de solemnidad (el debate de ayer deja bien claro que ninguno de los dos es capaz de ganar al contrario, siendo malo también), como porque se va a resentir también el trabajo de calle, el contacto real del ciudadano con los que pueden resolver sus problemas más cercanos y particulares, la exigencia diaria de solución para decenas de problemas mensuales en cada barrio.
Ha vencido la macro economía sobre la micro economía, la macro política sobre la micro política.
Y estas líneas las escribo desde la tranquilidad y no desde el resentimiento.
Yo nunca he ganado un euro de la política, ni he sido un fanático de ninguna idea sino más bien un crítico útil o no, que desea para su país el mismo respeto que para el resto. Eso si, he intentado siempre no engañar a nadie.
¿Porqué digo que un sistema basado solo en dos grandes partidos no es bueno?, pues principalmente porque se pierde contacto con la realidad particular, porque convierten la política solo en enormes maquinarias fabricantes de votantes, dividiendo a la sociedad y no teniendo contacto con su realidad. Les importa sobre todo copar puestos de poder, controlar parcelas de decisión desde las más pequeñas a las más grandes. No importan los resultados hacia el ciudadano, sino los resultados hacia su enemigo que ya es solo uno. Luego en dos ratos de TV ya sacaremos unos gráficos que nadie puede contrastar para engañar en el clásico juego de los cubiletes.
Pongo un ejemplo.
Importa en los barrios hacerse con la Presidencia de las Asociaciones de Vecinos, mucho más, que detectar la carencias del mismo. Lo importante es estar en las reuniones ocupando el puesto que así no ocupa otra persona, y lo de menos es trabajar y exigir porque se piensa que ya lo hacen desde "arriba" y si no lo hacen es porque no pueden.
Lo triste es que los ciudadanos que no participan en nada, al menos, no se den cuenta de esto, que les importe con perdón tres pitos que esto esté sucediendo, que no se detecten que las miserias de la política están en su propia calle en modo de silencio.
Mi trabajo callado va a seguir siendo el mismo o si acaso algo más abundante, porque lo que me importa es el resultado cercano, y estoy al margen de los puestos, pero debo avisar que vamos por el camino del empobrecimiento, para que al menos quede constancia escrita de mis observaciones.
Durante unas semanas terminaba diciendo "tú decides", ahora ya se que puedo terminar diciendo un "no has querido decidir".
Seguiremos escribiendo de todo y muchas gracias por leerme.

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